Smartphones doblados, la nueva moda de Internet

Últimamente, junto con la aparición del iPhone 6 doblado muchos fans y detractores de Android han comenzado a doblar sus smartphones para demostrar que casi todos los smartphones se doblan.
¿Qué sentido tiene esto? Es decir, si, los smartphones son cada vez más ligeros y más finos, por lo tanto es normal que si se aplica la suficiente fuerza estos smartphones rompan y se deformen.
¿Qué sentido tiene la competición por cual es el smartphone que se rompe antes? Pues personalmente creo que no tiene ningún sentido, como no lo tendría comprarse un coche solo por su rigidez a la hora de estrellarse contra un muro.

Mi padre hace unos años tenía un Motorola Startac que se cayó del coche en marcha a 120 kilometros por hora, cuando lo recogió a pesar de tener un golpe marcado en la parte superior de la tapa el móvil funcionaba perfectamente y funciono durante algunos años más.
Actualmente es IMPOSIBLE que un smartphone actual pueda sufrir una caída asi sin acabar totalmente destrozado y con la pantalla rallada totalmente inultilizada, pero… ¿eso hace que los móviles “ladrillo” antiguos resistentes a doblar sean mejores que los smartphones actuales? ¿No, verdad?

smartphone doblado

Con esta reflexión quiero dar a entender que comprobar una y otra vez la resistencia de un smartphone a ser doblado es una tontería, es más útil concentrarse en fabricar pantallas con mayor resistencia a rayas o con una mejor respuesta táctil.
Concentrarse en fabricar un smartphone que puedas estampar contra la pared cada vez que te enfades no es una característica que se debería valorar en un dispositivo electrónico, ya que son dispositivos para cuidar y para mantener a salvo de elementos naturales y dañinos como la lluvia (y el suelo).

  • Anonima

    Tengo un bq X5 y hay gente que se le ha doblado con suma facilidad y sin hacer el mas mínimo presión y solo por llevarlo en algún bolsillo del pantalon pero si puede que hayan ejercido algo mas de fuerza.

    • Anonima

      Quizás sin darse cuenta y les haya pasado